Actualmente tengo 21 años, alrededor de los 13 o 14 años me hice vegetariana. Recuerdo que navegando en YouTube vi un vídeo de una chica que explicaba por qué era vegetariana y cómo funcionaba la industria cárnica y me quedé en shock. Le encontré sentido porque yo me consideraba "amante de los animales", pero hacerme vegana lo veía como demasiado extremista ¿vivir sin queso? Imposible.

Cuando me fui a estudiar a Madrid, con el tiempo tuve meses de bajón, de no encontrarme a mí misma, de no saber qué querer hacer con mi futuro… No me encontraba, me sentía bastante desconectada de mí misma y dejé de ser vegetariana unos meses. Pero me di cuenta de que iba a peor, necesitaba reconectar, tener presente mis valores, saber qué quiero hacer y a donde quiero llegar. ¿Qué hacía comiendo carne si me daba asco? Ahora lo pienso y creo que fue un modo de autocastigarme. Entonces desperté, no podía seguir así, con una vida sedentaria y alimentándome mal. Esa no era yo.

Comencé a hacer deporte y empecé a informarme sobre nutrición, es ahí cuando me topé con artículos sobre la alimentación vegana. Investigué por internet, empecé a seguir cuentas en redes sociales y vi documentales... No dudé ni un minuto, cambiar mi alimentación por salud, por el medio ambiente y por lo animales, era lo que necesitaba y hasta día de hoy un estilo de vida vegano. Me siento más yo que nunca, porque creo que tomar conciencia de lo que comemos, del impacto de nuestras acciones y de cuál es nuestra huella en el mundo es el primer paso hacia el éxito interior. Y es la mejor decisión que he tomado.

Para mi ser vegano consiste en extender tu circulo de compasión, no somos los únicos seres vivos con personalidad, con capacidad de sentir alegría, tristeza o dolor. Somos poderosos y la suma de todas nuestras acciones individuales y una mirada positiva al futuro que construimos todos juntos, puede cambiarlo todo.