Volverse vegetariano: Más allá del tema de la alimentación

Durante toda mi vida tuve problemas con la comida. Tenía que controlar lo que ingería pues tengo tendencia a subir de peso. Esa fue una razón por la cuál me interesé en conocer cuál era el contenido de los alimentos y así poder "alimentarme mejor".

Durante toda mi vida tuve problemas con la comida. Tenía  que controlar lo que ingería pues tengo tendencia a subir de peso.  Esa fue una razón por la cuál me interesé en conocer  cuál era el contenido de los alimentos y así poder "alimentarme mejor".

Los últimos tres años, los pasé en un gimnasio donde también me  orientaron sobre cómo debía combinar los alimentos, de dónde podía obtener más energía o más proteína y de cuáles debía cuidarme para no subir mi porcentaje de grasa.

Esto no tendría nada de interesante sino fuera porque hace tres semanas decidí no volver a comer carne jamás. En esas tres semanas he logrado bajar de peso, de una forma rápida, cómo ninguna otra dieta lo había logrado antes. Me siento más ligera, con más energía, concilio mejor el sueño  y duermo mejor y lo más sorprendente: no he desfallecido, como muchos de mis amigos y familiares me advirtieron.

Pero no escogí ser vegetariana por moda, no por bajar de peso, ni porque es "fashion".  Escogí ser vegetariana porque fui testigo del sufrimiento de esto seres vivientes antes de llegar a mi mesa.  Fui testigo de sus míseras vidas, confinados en jaulas, sin libertad, sin espacio, sin afecto, sin nada.  Las granjas son  ahora, cómo fábricas de animales, pero a diferencia de otros, estos "productos" sí sienten, sienten miedo, dolor, angustia, y es eso lo que me hace pensar que no debo comer esa carne, porque es de un ser que sufrió, cuya vida fue confinada a la más horrible matanza, sólo para que yo pueda "alimentarme".

Al principio pensé que nunca podría separarme de ese hábito, pensé que seria difícil, que no iba a poder vivir sin la tentación.  Luego de ver la verdad, luego de saber cómo es el procedimiento, no puedo hacerme la ciega, eso sería peor que la ignorancia, eso sería, ser cómplice.

Muchas personas me hablan de que no se puede hacer nada al respecto, de que la "cadena alimenticia" es así y que estoy yendo en contra de las normas naturales, me dicen que me voy a enfermar y que tarde o temprano volveré a mis antiguos hábitos, porque no tendré la fuerza de voluntad suficiente para resistir.

Lo gracioso de este asunto, es que no tengo que "resistirme".

Veo esa carne muerta, veo esos pedazos de piernas, alas, muslos, y pienso en el animal que fue, en cómo sufrió, en todo lo que vivió y simplemente de manera automática mi cuerpo rechaza el querer tener dentro de sí algo cómo eso, de hecho también pienso en todos los animales que en ese momento pueden estar esperando la muerte horrenda que les toca.

Realmente no sé si estaré salvando a uno, o a dos o tres pollos, vacas, chanchos, no sé si el hecho de que yo no coma carne, realmente afecte en algo  a esas gigantescas granjas, pero al menos sí sé que estoy siendo coherente con lo que pienso y por lo que estoy trabajando.

Otro tema es de la salud.  Mucha gente piensa que porque come carne, se alimenta mejor.  Están equivocados, y no por un tema de compasión animal, sino  por un tema de simple lógica: si éstos animales son "fabricados" con hormonas, con químicos que buscan su crecimiento y engorde, al final uno está comiendo elementos totalmente artificiales  y tan dañinos como si comiera comida enlatada y pre-fabricada.   Mucha gente piensa que la carne es saludable, pues  es una gran fuente de proteínas.  Y es cierto, lo es, peor también es una gran fuente de grasas puesto que entre el tejido de la carne se encuentra también la grasa y no se puede separar, al contrario de los alimentos vegetales, los cuales también contienen proteínas, de origen vegetal, claro, pero igual de efectivas y  mucho más saludables.

En lo que a mí respecta, dejar de comer carne, ya que no puedo aun llamarme vegetariana, porque tengo poco tiempo, ha sido una de las decisiones más acertadas y más coherentes que he tomado, me da fuerza para seguir adelante y sé que me voy a ganar muchas discusiones, pero no hay nada cómo saber por uno mismo lo que es y no es para poderlo defender aún con más ahínco.

Dra. Patricia Heredia Gutiérrez

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